| Desintoxica tu alacena, Parte 2 | Placeres Orgánicos
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Desintoxica tu alacena, Parte 2

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Parte 2

 

A continuación te presento una lista de los ingredientes más comunes que debes evitar en los productos que consumas. En otros artículos les contaré los efectos que causan y cómo están catalogados por los expertos en salud.

 

Te recomiendo que no te alarmes y no entres en pánico. Creo fielmente que lo mejor es ir paso a paso para lograr cambios positivos y ver resultados a largo plazo, es decir, poco a poco familiarízate con los términos y retira paulatinamente los ingredientes malos de tu despensa, buscando opciones saludables y deliciosas que si te nutren y son buenos para ti y tu familia.

 

Al principio puede parecer difícil pero la realidad es que cada vez hay más opciones y  no es un gran sacrificio si tomas en cuenta que las recompensas son muchas: más salud, verte más joven, menos riesgos de enfermedades, más energía, mejor digestión, mejor memoria, más descanso al dormir, mayor concentración, claridad mental y sobre todo la conciencia de que estas ingiriendo comida de verdad.

 

Estos son los aditivos, colorantes y endulzantes químicos que de plano, sin pretextos, no debemos incluir en nuestra dieta. Evítalos al máximo y no permitas que tus hijos los consuman, tómatelo en serio:

 

  • Glutamato monosódico

Es un potenciador de sabor, llamado también ajinomoto. Se utiliza mucho en la comida china y actualmente en sopas instantáneas, cubitos de caldo de pollo, verduras, salsas, aderezos, botanas. Está disfrazado con muchos nombres como: Proteína hidrolizada, Extracto de levadura autolizada  MSG, Gelatina,  Caseinato de Calcio, Proteína Vegetal  Hidrolizada (PVH), Proteína texturizada, Glutamato monopotásico, Proteína hidrolizada de plantas (PHP), Extracto de levadura, Ácido glutámico, Caseinato de sodio, Levadura hidrolizada, Extracto de proteína vegetal, Saborizante natural, Realzador de sabor, o con el número E620, E621, E622, E623, E624, E625, E627, E631, o E635 y más. Conocido también como excitotoxina, esta sustancia daña las células cerebrales.

Está relacionado con problemas reproductivos, alergias, alteraciones del sistema nervioso y de conducta. Es muy adictivo, por lo que causa ansiedad y ganas de comer más y más.

 

  • Sucralosa y Aspartame

Está hecha con azúcar tratada con cloro y 2% de metanol y arsénico. Se ha probado que produce diarreas, acidifica el PH de nuestro cuerpo, daña el sistema inmunológico y reproductivo, disminuye la glándula del timo, afecta y aumenta el tamaño del hígado, daña los riñones, entre otros efectos secundarios. Además hay estudios que prueban que a largo plazo los edulcorantes artificiales aumentan el apetito, por lo que contribuyen al aumento de peso. Los encuentras en chicles, medicinas, gelatinas, refrescos y en polvo para endulzar.

 

  • Nitritos y Nitratos

El Nitrato y Nitrito de Sodio son conservadores que se añaden a alimentos procesados. Estos componentes se transforman en agentes causantes de cáncer de estómago llamados nitrosaminos.

También pueden provocar jaquecas, náuseas, vómito y mareos. Están presentes en salchichas, embutidos, jamones, algunas salsas, y en otros alimentos procesados.

 

  • Colorantes artificiales

Los colorantes artificiales son químicos sintéticos que no están presentes en la naturaleza, muchos son derivados del alquitrán de hulla y pueden contener hasta 10 partes por millón de arsénico. Aun así son reconocidos como seguros por la  FDA (Food and Drug Administration, Estados Unidos). Los colorantes artificiales pueden causar reacciones alérgicas e hiperactividad  y Déficit de Atención en los niños. También pueden contribuir a desórdenes de la vista y de aprendizaje o causar daño nervioso.

 

  • BHT o THBT y BHA

Son antioxidantes que bloquean el “envejecimiento” del aceite, por lo tanto evitan que los alimentos huelan mal al hacerse rancios.  Son cancerígenos, están relacionados con problemas de fertilidad y defectos de nacimiento, afectan el sueño y el apetito. También están asociados con daño renal y hepático, pérdida del cabello y problemas de comportamiento.

Se encuentran presentes en aceites, cereales, productos como pan, pastelitos empacados, galletas, etc.

 

  • Jarabe de Maíz de Alta Fructosa (JMAF) – HFCS (High fructose corn syrup)

Hasta la década de los 70, la mayor parte del azúcar que comíamos era sacarosa derivada de la caña de azúcar. Años más tarde, el azúcar de maíz -jarabe de maíz, fructosa, dextrosa, maltodextrina y jarabe de maíz de alta fructosa- comenzó a ganar popularidad porque su producción es mucho más barata que la del azúcar.

Uno de los principales argumentos utilizados por las empresas de alimentos para defender al JMAF es que es químicamente similar al azúcar de mesa. Los fabricantes han afirmado que el JMAF contiene a lo máximo 55% de fructosa; sin embargo, algunas investigaciones de diferentes marcas de refrescos descubrieron que el contenido de fructosa es en realidad mayor al 65%.

 

¿Por qué es importante  esto?

La investigación mostró que la fructosa aislada  es particularmente perjudicial para la salud humana. A diferencia del exceso de glucosa, que pasa a través de nuestro tracto digestivo y se desecha, el 100 por ciento de la fructosa consumida es absorbida por el hígado.  Una vez allí, la fructosa causa un aumento de grasa en la cavidad abdominal y aumenta los niveles sanguíneos de los triglicéridos; ambos son factores de riesgo de enfermedades cardiacas y diabetes.

 

¿Entonces es mala la fructosa?

No, la fructosa es el azúcar de las frutas. Las frutas contienen fibra, lo que retarda la absorción de este azúcar. Pero, la “fructosa en fructosa” se absorbe muy rápidamente, como en el caso del JMAF.

En México hay gente que consume más de 135 gramos al día en forma de JMAF, principalmente refrescos. Consumir casi 10 veces más de fructosa al día se convierte en una de las principales causas de obesidad y de casi todas las enfermedades degenerativas crónicas.

Una lata de refresco al día puede hacerte subir hasta 7 kilos en el transcurso de un año, sin mencionar el aumento de 85% de riesgo de diabetes y la causa principal de la epidemia de obesidad

Además, los niveles elevados de insulina -a causa del refresco- tienen relación con casi todas las enfermedades crónicas incluyendo cáncer, enfermedades del corazón, envejecimiento prematuro, artritis, osteoporosis.

El JMAF es muy soluble y se mezcla bien con muchos alimentos, es barato de producir, dulce y fácil de almacenar. Se usa en todo: Pan, salsas, catsup, embutidos, cerveza, productos de “salud”, barras de proteína, refrescos,  jugos y hasta en bebidas “naturales”.

México ocupa actualmente el primer lugar en obesidad y diabetes infantil, pero seguimos dándole juguitos, refrescos, dulces, helados con jarabe de alta fructuosa como premio, quizá porque no sabemos el precio tan caro que estamos pagando por ello.

 

¡Evítalo al máximo!

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