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Cómo las emociones pueden afectar a tu peso
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Cómo las emociones pueden afectar a tu peso


Cómo las emociones pueden afectar a tu peso

 

Uno de los factores más importantes en la subida de peso o la misma pérdida de peso es el estrés, y si te preocupas constantemente por cosas como ganar dinero suficiente, o proveer para tu familia, o hasta verte bien, entonces tu figura y tu salud se verán afectadas. Muchas personas reaccionan de distinta forma a distintas emociones, pero al final tu peso puede fluctuar mucho y esto te puede causar todavía más problemas emocionales y sobretodo problemas de salud.

 

Pase lo que pase, así tu alimentación sea nutritiva y balanceada, nada valdrá lo suficiente como para cuidar tu peso si tienes una vida emocional tumultuosa. Recuerda que tu cuerpo se ve afectado por tu estado emocional, por lo que hay varias formas en las que tus emociones le hacen daño a tu cuerpo y debes saber cómo.

 

Estas son algunas de las maneras en que tus emociones están afectando tu peso y tal vez no lo sabes aún:

 

  • Tu relación con la comida no es sana: si desde el principio ya tienes una mala relación con la comida, entonces de seguro es que te causa estrés el hecho de alimentarte cada día. Empieza a analizar la forma en que te estás relacionando con lo que comes y así sabrás si estás teniendo más ansiedad, estrés, miedo, o frustración entre otros. Estas son emociones que pueden hacerte subir o bajar de peso drásticamente, y todavía más si te sucede a la hora de comer.

 

  • No eres feliz: la falta de felicidad suele dejar un vacío en nuestras vidas, y si este es el caso, podemos llenar ese vacío con comida. También es cierto que si no somos felices, ni siquiera la comida nos hará sentir mejor, por esto es esencial que encontremos la felicidad en algo real, sea nuestro trabajo, nuestra familia, o nuestros logros.

 

  • No sientes control sobre tus acciones y tu vida: una de las formas más comunes de centrar nuestra atención en la comida es la necesidad de querer tener el control. Puede significar ganar o perder peso, pero nunca de forma sana. Cuando sentimos que todo en nuestra vida se sale de nuestro control, la comida puede ser una de las formas más fáciles de sentir que al menos algo está en nuestro alcance. Si te sientes así, es recomendable que tomes acción y mejores las demás situaciones de tu vida antes de enfocarte únicamente en la comida.

 

  • Tienes miedo a los cambios y el fracaso: a muchos nos da miedo tener que cambiar algo o enfrentarnos a la posibilidad del rechazo, pero es esencial en la vida que lo hagamos en ciertas ocasiones. El miedo al cambio y el rechazo o fracaso te puede hacer sentir miedo crónico a todo en tu vida, y el sistema nervioso lo asimilará de manera negativa, haciendo que generes más hormonas del apetito y acumules más grasa.

 

  • Todo debe ser inmediato: hoy en día vivimos en una época de inmediatez, pero esto puede ser un gran problema cuando se trata de tu alimentación y estado físico. Si vives rápidamente todo, de seguro ni haces conciencia cuando comes, por lo que terminas comiendo muy rápido y sin asimilar que tal vez ya estás satisfecho o que no te gusta lo que comes, y hasta que la comida no es saludable para ti. Procura parar a la hora de comer y realmente enfocarte en lo que comes, porque, y como te sientes al hacerlo.

 

Recuerda que es tu responsabilidad cuidar tu salud, pero también debes cuidar tus emociones. Fíjate si experimentas alguna de estas, tal vez puedas empezar a pensar en positivo así todo vaya mal, y realmente enfocarte en una alimentación sana.

 

 

Este artículo fue desarrollado por

Edith Gómez

TW: @edigomben

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